24/7/15

Reseña: El francotirador paciente.




Probablemente no lo he comentado antes, pero yo no soy de ciudad, y mucho menos de una grande. Aunque sonará extraño empezar así una reseña, tiene su razón de ser; dejadme que os lo explique. Al ser de un pueblito bastante pequeño nunca he vivido ese ambiente graffitero de Madrid o Barcelona, la verdad es que tampoco había nacido en su época dorada –allá por los años 80-, por eso me sumergí entusiasmada en este libro. Si conocías de antes esta novela de Reverte ya habréis entendido el porqué de esta curiosa introducción, y si no es así, os animo a leer la sinopsis (también mi opinión, claro).


Título: El francotirador paciente/ Autor: Arturo Pérez Reverte/ Páginas: 312/ Subgénero: thriller/ Tipo de edición: tapa blanda/ ISBN:  978-84-204-1649-6/ Editorial: Alfaguara 


Un encargo editorial pone a Alejandra Varela, especialista en arte urbano, tras la pista de Sniper, un reconocido artista del grafiti, promotor de acciones callejeras al límite de la legalidad —algunas de ellas con resultados fatales— del que casi nadie ha visto jamás el rostro ni conoce el paradero. La búsqueda conducirá a la protagonista de Madrid a Lisboa, y de ahí a Verona y Nápoles en su intento por descifrar cuál es el objetivo al que apunta la mira mortal del cazador solitario.


Como ya os habrá quedado claro esta novela está ambientada en el mundo de los graffitis. Me sorprendió un poco que Arturo Pérez Reverte tuviese un libro así, pero la verdad es que se nota que el escritor se documento mucho.  Quizá sea porque ejerció durante muchos años como periodista, o porque con su saga de Las aventuras del Capitán Alatriste ya inteorizó la importancia de no fallar a la hora de plasmar el mundo para que el lector se sumerja por completo en la historia; la cuestión es que en esta ocasión también ha bordado este aspecto. Y si me preguntáis a mí porque nunca falla en esto, no dudaría a la hora de responderos: la profundidad, no se conforma con ilustrar lo superficial.

Y si os gustan las novelas del Capitán Alatriste, las similitudes no terminan aquí con esta otra novela. Porque en El francotirador paciente también hay aventura, cierto es que no se lucha con espada ni tenemos a Quevedo de compañero, pero siguen siendo trepidantes. Son una mezcla de la típica búsqueda detectivesca y peleas callejeras. Ya sé que cuando empecéis a leer (mensaje sublimal :P, ¡leed el libro!) y os acordéis de esta parte de mi reseña alucinareis en colores, es cuestión de tiempo para que me deis la razón.

Hasta ahora todo lo que he comentado ha sido positivo, pero como todo libro tiene sus fallos, y en este caso son los personajes. Me ha molestado que los dos personajes principales tengan tanto peso.  Seguramente Reverte lo hizo a posta para que la especie de duelo que hay entre los dos fuese el centro de la historia. Aún así debería haber aprovechado más a los secundarios, tenía a unos cuantos bastante interesantes y casi han sido imprescindibles. Han cumplido su función y ya, no ha dejado que el lector disfrutase de ellos. Por eso no puedo deciros mucho sobre estos.

Sin embargo, de Lex y Snipper hay bastante que decir. Empecemos con ella. Alejandra Varela es experta en arte moderno, un personaje muy trazado. A mí me pareció ñoña, de esas personas interesadas en que el arte sea civilizado. No sé, simplemente no me cayó en gracia. Desde el primer momento, además. Pero ese no ha sido el problema, sino la evolución que sufre durante la novela. Fue demasiado brusco, no resulta creíble. Cuando echas la memoria atrás pensando en su comportamiento no te encaja.

 Una lástima porque si hubiese funcionado habría añadido un nuevo nivel más a la lucha. Es decir, antes del cambio de Lex, ella y Snipper tenían algunos rasgos opuestos. Lo que hacía su rivalidad encubierta muy interesante. Por ejemplo: Snipper es un graffitero que se niega a venderse al sistema, se mantiene fiel a esa rebeldía y libertad. Aunque sea un cabrón, esa parte de él hizo que le apreciase más que a Lex. En todo caso, sí que eché en falta que nos explicaran un poco su pasado, cómo se metió en el mundo del arte urbano, etc.

Por último, comentaros que sin lugar a dudas lo mejor de esta novela es el prólogo. Es tan… awesome ( ) cómo nos presenta el mundo del graffiti y a Snipper. Me enamoró. Es una lástima que no pueda incluir aquí el final. También es impresionante, solo que la evolución fallida de Lex te deja un mal sabor de boca. ¡Ah! Casi me olvido del título. Arturo Pérez Reverte desplegó en él toda la saña, ironía y sarcasmo que suele utilizar en sus artículos. Solo os puedo decir que es premonitorio y os sorprenderá mucho.

¿Qué, os animáis a leerlo? Si ya la habéis hecho, ¿estáis de acuerdo conmigo en todo? ¿qué añadiríais?


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