10/2/14

Querida Tú

Querida tú:

Confío en que reconocerás ésta carta por mi inconfundible caligrafía, que cada trazo y cada línea son conocidas para ti, y que aún así fingirás que no sabes quién soy. Y, aún así, yo firmaré ésto como anónimo; no por cobarde, sino porque me hace sentir valiente. Aunque sin ésto, no me siento expuesto.

Querida tú:

Como me gustaría hablarte como me gusta hablarte; decirte como me gusta decirte; llevarte a donde me gusta llevarte. Y tocarte como me gustaría hacerlo; en un abrazo, o un apretón de manos. Aunque quizás el simple hecho de tocarte ya sea un premio para mí.

Querida tú:

Te miro como me gusta mirarte. Te pienso como me gusta pensarte. Te sueño como me gusta soñarte. Te imagino cosas que quizás no existen, y haciendo cosas que tal vez no harías; o sí, pero que no me conciernen. Quizás cuando notes que existo comiences a extrañarme, quizás, cuando ambos estemos lejos seas consciente de mi presencia. No me avergüenza decir que eres mi platónico, pero sí decir que no eres mi valentín.

Querida tú:

No te confundas, no eres un premio para mí. Eres una luz que no me ilumina aunque quisiera que lo hiciera. Eres como una luz guía que yo sigo hasta encontrar un lugar donde quedarme en ésta noche. Una luz que veo a lo lejos, y reconozco, pero no puedo acercarme porque está en constante movimiento. Pero es una luz que me sirve para vivir.

Querida tú:

No te deseo. No quiero tu carne, tu piel, o tus huesos. No quiero tus sentimientos, tus palabras, tus sueños o tu amor. No te sufro, así que ni siquiera puedo decir que te amo... Yo sólo sé que no sé cómo me haces sentir... Pero me sirve para vivir.

Querida tú.

Anónimo.

0 travesuras :

Publicar un comentario

© Cuna traviesa , AllRightsReserved.

Designed by